“Somos lo que comemos”
El modo en que nos alimentamos afecta directamente en nuestra calidad de vida. Los estados de malnutrición, desorden, excesos o carencias provocan alteraciones en la salud.
Para seguir una dieta equilibrada lo primero es darte información necesaria y aplicar esos conocimientos a tu vida cotidiana, para nutrirte bien sin renunciar al placer que también tiene la alimentación saludable.
¿Cuándo se debe acudir al nutricionista?
En general todos nosotros necesitamos aprender a comer para mantener nuestra salud. Especialmente personas que necesitan modificar su peso por desórdenes alimentarios, personas que tengan alguna patología, que pasen por algún estado fisiológico, que aumenten su gasto energético (deporte, estrés…).
Existen situaciones especiales en las que es necesario que cuides tu alimentación:
- Vegetarianos, veganos
- Alergias e intolerancias
- Embarazo
- Menopausia
- Tercera edad
- Deportistas
También te detallamos una lista de enfermedades o trastornos en las que te puede servir un apoyo nutricional:
- Sobrepeso/Obesidad
- Trastornos de Alimentación
- Diabetes
- Hipertensión
- Anemias
- Enfermedades Gastrointestinales
- Celiaquía
- Alzheimer
- Parkinson
- Fenilcetouria
- Hiperlipemia (elevación de lípidos en sangre, colesterol, triglicéridos…)
- Enfermedades renales
- Estreñimiento
- Candidiasis
- Osteoporosis
- Enfermedades visuales (miopía magna, vista cansada)
- Hernia de hiato
- Disfagias
- Hemorroides
- Cáncer
- Déficit de Atención
- Tabaquismo
¿Qué hace un nutricionista?
Es el profesional que te enseña a comer dándote las pautas adecuadas para conseguir unos hábitos saludables.
Esta reeducación nutricional consiste en adquirir conceptos básicos de una correcta alimentación: la pirámide nutricional, reparto adecuado de los alimentos, raciones, funcionamientos biológicos-corporales, asimilación de los alimentos, etc.
También gestionará los posibles menús adecuados para tí, guiándote para que sepas qué, cómo, cuanto y cuando hay que comer, no sólo durante la enfermedad, si no para formar una base sana para el resto de tu vida.
¿Cómo se trabaja?
1º consulta/Recogida de datos:
Evaluación del estado nutricional, mediante encuestas dietéticas y evaluación antropométrica.
Se te recomendará llevar un diario donde apuntes las ingestas que haces, lo que comes, los horarios, y los síntomas, si los hay.
¡Marcaremos unos objetivos alcanzables y saludables!
2ª consulta/Información nutricional personalizada:
Con los resultados obtenidos de la evaluación del estado nutricional y con el diario de ingestas que traigas se trabajará para cambiar progresivamente los hábitos que sean perjudiciales para tu salud.
3ª consulta y resto/ Seguimiento nutricional:
Se basa en el diario de ingestas y en todo lo que quieras comunicar al nutricionista. Veremos todos los logros conseguidos y los hábitos inadecuados buscando alternativas para así modificarlos poco a poco. Las consultas se irán espaciando cada vez más.
¡Recuerda!
El objetivo no es “seguir una dieta” sino incorporar una educación nutricional, aprender a nutrirte por tí mismo, según tus gustos y ritmos diarios, respetando tus valores y adaptando la salud alimenticia a ti.
Con información y apoyo profesional podrás desarrollar el comer de forma sana y natural a tu persona y a la forma en que tú decidas hacerlo.