La sexualidad es una parcela importante en la vida del individuo (y en la pareja). Puede ser una fuente de placer, de relajación y satisfacción pero también de dolor, frustración e inhibición. En suma, la sexualidad es mucho más que salud, amor o placer. Es un lugar donde confluyen y se expresan la mayoría de las dimensiones humanas.
La sexualidad de una persona o de una pareja es un reflejo más de cómo es esa persona o pareja.
¿Qué etapas tiene la respuesta sexual?
Existen cuatro períodos desde el inicio hasta el fin de la relación sexual:
- Fase de excitación
- Fase de meseta
- Fase de orgasmo
- Fase de resolución
Existen alteraciones sexuales referidas a cada una de las etapas de la respuesta sexual.
¿Cuáles son los problemas sexuales más frecuentes?
Las personas sufren distintos problemas sexuales debido, no sólo a causas orgánicas (enfermedades o debido al uso de determinados fármacos), sino a causas psicológicas como la ansiedad, el temor, la depresión, las toxicomanías y los problemas de pareja.
Según Labrador (1987), existen las siguientes Disfunciones Sexuales:
| MUJERES | HOMBRES | |
| Problemas de deseo-interés sexual | ExcesoDéficit | ExcesoDéficit |
| Problemas en la excitación sexual | Falta de excitación general (defícit vasocongestivos, lubricación…) | Problemas de generar erecciónProblemas de mantener erección |
| Problemas referidos al orgasmo | Dificultad en alcanzar el orgasmoFalta de orgasmo | Ausencia de eyaculaciónEyaculación precozEyaculación retardadaOtros problemas |
| Otros problemas | DispareuniaFobias sexualesFrecuencia de relaciones | DispareuniaFobias sexualesFrecuencia de relaciones |
En todos estos problemas hay que considerar además:
- Si son primarios (persisten desde la primera experiencia sexual) o secundarios (aparecen más tarde)
- Si son absolutos (en todas los momentos) o situacionales (en determinadas situaciones)
- La gravedad o intensidad del problema.
¿Qué es la plenitud sexual?
El primer paso antes de comenzar una relación sexual es el conocerse a sí mismo, en ocasiones, ello requiere volver la vista atrás y descubrir si ha existido momentos frustrantes, carencias de afecto, relaciones de fracaso, agravios sexuales, experiencias sexuales negativas…todo aquello que pueda distorsionar nuestra relación sexual con la otra persona; además de determinar aquellas cualidades que se desea encontrar en el compañero. Es importante antes de llegar a la relación física, descubrir el máximo posible de cosas de la otra persona, siendo la comunicación un factor necesario como primer paso de este proceso.
La plenitud sexual es un factor relevante en la felicidad humana.
¿Cómo influye la sexualidad en la pareja?
La sexualidad es una forma de comunicación dentro de la pareja. A través de la sexualidad se percibe la libertad y el placer en relación al propio cuerpo y el del otro/a, y también se puede transmitir amistad, respeto, ternura, pasión y amor.
Podemos distinguir varios tipos de pareja:
- Aquellas en las que hay una buena relación humana, sintonía ideológica, de valores, una buena conexión espiritual, pero falta atracción sexual, no hay deseo (no hay “química”).
- Aquellas en las que hay una gran atracción erótica, pero carecen de otros puntos en común y es díficil o nula la comunicación a otros niveles exceptuando el sexual.
- Las que tienen atracción sexual y buena comunicación humana, espiritual, ideológica…
- También hay parejas que ni tienen amistad, ni atracción física. Son aquéllas que se mantienen por otros intereses, como económicos, miedo a la soledad, los hijos…Comparten en piso y algunas cosas más materiales.
¿Cómo se tratan los problemas sexuales?
Cuando en una pareja existen problemas en las relaciones sexuales, normalmente suele ser la manifestación de un conflicto más profundo. Una vez descartado que el problema sea físico o médico por parte de uno de los miembros o ambos, se exploran otras causas más psicológicas y emocionales.
En algunas ocasiones es el miedo al embarazo o la maternidad; en otras, es una forma de agresividad o rabia hacia el otro…Es decir, cada pareja, tiene “razones” o “motivos” más profundos (más o menos inconscientes) que hay que explorar (en terapia) para trabajar sobre ellos.
En ocasiones, los problemas comienzan en el individuo, por ejemplo, con la insastisfacción con la propia imagen, dificultando el desnudarse frente al otro y disfrutar de la relación plenamente.
Otras veces, el problema no está en el presente, sino en el pasado: haber vivido abusos sexuales, experiencias negativas, una educación basada en el miedo/tabú/asco al sexo…
También existe mucha información errónea, muchos mitos y estereotipos relacionados con la sexualidad, además de desconocimiento de cómo viven las sexualidad hombres y mujeres.