¿Qué es la autoestima?
La autoestima es el grado de satisfacción personal que tienes contigo mismo, es decir, en primer lugar tienes un concepto de ti mismo y, después, te valoras en más o en menos (infra o sobrevaloras), este es tu nivel de autoestima.
¡El nivel de autoestima no es fijo ni inmutable! sino que está sujeto a cambios en función de las experiencias vitales y de las relaciones familiares y sociales que la persona establece a lo largo de su vida. Por eso es posible cambiarlo.
La autoestima y el autoconcepto están estrechamente relacionados: si la autoimagen o autoconcepto satisface a la persona, la valoración es positiva, por lo que eleva la autoestima. En cambio, cuando la autoimagen no satisface al sujeto, se produce una valoración negativa que provoca, a su vez, el descenso de la autoestima. Así pues, la autoestima mejora o empeora, cuando lo hace el autoconcepto.
Algunos ejemplos:
Marta se considera capaz e inteligente. Ante una situación nueva, que no sabe afrontar, se repite a sí misma: “tranquila, si no lo consigues a la primera lo puedes volver a intentar; todo el mundo necesita tiempo para aprender”. Cada vez que lo hace, se fija bien en los detalles de su actuación para mejorar la próxima vez. Finalmente consigue lo que se había propuesto, lo que provoca en ella un sentimiento de satisfacción y pensamientos del tipo: “¿lo ves?, no era tan difícil; has podido hacerlo”, reforzando así su sentimiento de capacidad.
Luis no se siente capaz de alcanzar ninguna meta “importante” puesto que le parece que casi nunca consigue lo que se propone. Cada vez que tiene que hacer algo nuevo, lo inicia sin entusiasmo, con más miedo al fracaso que afán de lograr éxito, repitiéndose interiormente frases del tipo: “no podré; no sé por qué lo intento; todo el mundo se estará dando cuenta de lo incompetente que soy; estoy defraudando a mi familia”… Ante la primera dificultad suele abandonar, de manera que se refuerza el juicio negativo interior: “otra vez he demostrado que no valgo, he fallado y seguiré igual en el futuro”. De este modo, Luis prefiere limitarse a seguir realizando las pocas cosas en las que se siente seguro y evita exponerse a nuevas situaciones ante el temor a fracasar. A la vez, se repite a sí mismo que se siente un fracasado porque es incapaz de hacer cosas nuevas.
Los problemas de autoestima están en la base de numerosos problemas emocionales, psicológicos y de relaciones sociales.
¿Qué puedo hacer?
Si crees que tu autoestima está dañada es el momento de empezar un proceso terapéutico. A través de la terapia, te conocerás más, aprenderás a reconocerte, a aceptar tus limitaciones, a tratarte con mayor respeto y cuidado, de manera que a la hora de relacionarte también pedirás a los demás ese respeto y cuidado. En definitiva, aprenderás a amarte y a considerar que tienes valía.